Joe Jonas reveló que la decepción comercial de su primer álbum como solista, “Fastlife” (2011), lo obligó a iniciar terapia por primera vez. En el episodio más reciente del podcast Hey Jonas!, el artista habló con sus hermanos Kevin y Nick sobre la presión que sintió al comparar el desempeño del disco –que alcanzó el puesto 15 en el Billboard 200 y cuyo sencillo “See No More” llegó al 92 en el Hot 100– con el éxito masivo de los Jonas Brothers.
El cantante, que contaba con 21 o 22 años al lanzar el álbum, confesó que la falta de resultados “le hizo cuestionar su propio valor”. “Pensaba: ‘Si hago eso, entonces importo’”, explicó, señalando que la diferencia entre sus expectativas y la realidad impactó gravemente su autoestima.
La presión no quedó solo en lo emocional; Joe describió episodios de ataques de pánico y dolores físicos que lo llevaron a consultar a varios médicos. Tras descartar problemas de salud, uno de los doctores le sugirió acudir a terapia. Al principio, el artista se mostró escéptico: “¿Qué quieres decir con un terapeuta? No lo necesito”.
Para evadir la situación, comenzó a pasar largas horas en bicicleta por Nueva York, intentando distraerse del teléfono y de los comentarios sobre su álbum. Sin embargo, la evasión no funcionó y, finalmente, aceptó la propuesta de terapia. La primera sesión resultó intensa: “Lloré durante una hora ante la primera pregunta y me di cuenta de lo buena que era”.
Desde entonces, la terapia se ha convertido en una herramienta constante en su vida. Aunque reconoce que aún debe mejorar su constancia, afirma que la ayuda profesional le ha sido “fundamental” para enfrentar otras situaciones importantes. “Los amigos y la familia son geniales, pero es vital contar con una persona que haga preguntas en un entorno diferente”, concluyó.
Esta confesión abre una ventana a la salud mental de los artistas jóvenes, mostrando cómo el éxito y el fracaso pueden afectar profundamente su bienestar psicológico.