En abril de 2025, a Horacio Beamonte le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda y los médicos le dieron un pronóstico de entre cuatro y ocho meses de vida si no se sometía a quimioterapia. Tras experimentar severos efectos secundarios, el actor decidió rechazar los tratamientos convencionales, lo que lo llevó a ser considerado "desahuciado".
Ante la gravedad de su situación, Beamonte tomó la decisión de optar por la ortotanasia, proceso que permite que la enfermedad siga su curso natural sin intervenciones médicas que prolonguen artificialmente la vida. A través de su cuenta de Facebook, el actor informó que, durante una cita de cuidados paliativos en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, firmó dos documentos esenciales: la voluntad anticipada y la orden de no reanimación.
La voluntad anticipada le permite expresar de manera libre e informada los tratamientos que acepta o rechaza en caso de enfrentar una enfermedad grave, mientras que la orden de no reanimación indica que, si su corazón o respiración se detienen, el personal médico no deberá realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
En enero de 2026, Beamonte fue hospitalizado por una trombosis ocular que le provocó pérdida parcial de visión y complicó su estado general. Tras recibir el alta, permanece en casa bajo la supervisión del área de cuidados paliativos, con el cáncer ya extendido al cerebro.
A pesar de la adversidad, el actor manifestó su confianza en sus creencias y su deseo de vivir sus últimos días con dignidad y calidad de vida, según sus propios términos.