El ex‑cónyuge de Sabrina Sabrok, el músico Erick Farjeat, declaró en una entrevista que lleva quince años criando solo a Luna, su hija de 15 años diagnosticada con autismo, después de que la cantante la abandonara y se negara a mantener un vínculo con ella.
Farjeat afirmó que, a diferencia de la versión que circula en redes, él no guarda rencor hacia Sabrina y que “no la odio, no le guardo rencor, no soy su enemigo”. Señaló que la separación se dio hace una década y media y que, desde entonces, ha asumido la totalidad de la crianza, describiendo su experiencia como “vivir lo que pasa una mamá soltera”.
El músico explicó que la pensión que, según él, le entrega Sabrok, no cubre la totalidad de los gastos de una persona con autismo, los cuales incluyen educación especial, atención médica, medicamentos, ropa y alimentación. “Ni siquiera es el 40 % de las necesidades de ella sola”, precisó, y añadió que él cubre el resto con sus propios ingresos.
Farjeat también criticó la postura de la cantante, quien asegura que la niña la graba constantemente y que la acusa de mentir. Según el padre, “la niña tiene una carpeta con fotos de su mamá, pero la apartó y la tiró; no le habla de ella porque dejó de ser parte de su vida”.
En cuanto a la posibilidad de que Luna vuelva a ver a su madre, el músico manifestó estar dispuesto, pero “tomaría las medidas necesarias porque no es una persona capaz de cuidarla”. Añadió que, si Sabrina desea retomar el contacto, deberá hacerlo bajo supervisión y respetando el bienestar de la menor.
El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad parental y el apoyo a personas con autismo en México, donde los costos de atención especializada pueden superar los recursos de una sola familia.
Farjeat concluyó con un llamado a la empatía: “Me encanta estar con mi hija; lo hago con todo mi corazón. No entiendo por qué Sabrina está tan enojada con la vida”.