En una entrevista exclusiva para el programa SmartLess, junto a Jason Bateman, Will Arnett y Sean Hayes, Sandra Bullock habló por primera vez de manera extensa sobre los últimos años de su relación con el fotógrafo Bryan Randall, quien murió el 5 de agosto de 2023 a los 57 años tras una lucha de tres años contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El episodio estuvo disponible de forma anticipada para suscriptores de SiriusXM el 17 de agosto y se lanzará al público general el 24 de agosto.
Bullock y Randall iniciaron su relación en 2015, después de que ella lo contratara para fotografiar el quinto cumpleaños de su hijo Louis. Durante casi ocho años formaron una familia compuesta por Louis, Laila (hija adoptiva de la actriz) y la hija que Randall tuvo de una relación anterior. La familia de Randall confirmó su fallecimiento y explicó que el fotógrafo había decidido mantener su diagnóstico en privado.
La actriz describió la aparición gradual de la ELA y la dificultad de obtener un diagnóstico certero, un proceso que se extendió por más de un año y coincidió con el inicio de la pandemia de Covid‑19, complicando aún más la situación familiar. “Él me pidió que no revelara su diagnóstico. No se me permitía hablar de ello. Esa fue su petición y lo intenté; la respeté”, señaló Bullock, quien al principio solo compartió la información con su hermana Gesine Bullock‑Prado.
Con el tiempo, la actriz confió la situación a dos amigas cercanas, Jennifer Aniston y Amanda Anka, esposa de Jason Bateman. Bullock calificó esos años como una “trifecta bastante oscura”, pues debía cuidar a Randall, criar a dos niños pequeños y enfrentar la incertidumbre de los ensayos de medicamentos durante el confinamiento.
Sobre la naturaleza de la enfermedad, Bullock aclaró que la ELA de Randall no era hereditaria, lo que representó un alivio para la familia. Añadió que el deterioro físico y mental de su pareja la llevó a iniciar un duelo anticipado: “Empecé a hacer el duelo por Bryan cuatro años antes de que falleciera. Mi persona se fue mucho antes que el cuerpo”.
Los hijos también fueron partícipes del proceso. Louis, consciente de la dinámica familiar, tomó distancia dos años antes de la muerte de Randall, mientras que la hija permaneció cerca hasta aproximadamente seis meses antes del fallecimiento, con el apoyo incondicional de su madre.
Durante la pandemia, Bullock asumió gran parte del cuidado en casa, contratando personal especializado y enfermeros capaces de atender a un hombre de 1.88 m y 100 kg. “Me convertí en maníaca en mi vigilancia… encontré a cuatro hombres que fueran lo suficientemente fuertes”, confesó.
La entrevista de Bullock en SmartLess marca la primera vez que la actriz habla abiertamente sobre la enfermedad de Randall, ofreciendo una visión íntima de la lucha familiar contra la ELA y el impacto emocional que dejó en su vida personal y profesional.