En un video difundido por TV Notas, Marilé, hermana de la presentadora Yolanda Andrade, confirmó que la conductora adquirió un nicho en la Basílica de Guadalupe para que, en caso de fallecimiento, sus restos descansen en el recinto sagrado de la Ciudad de México. “No me gusta mucho hablar de ese tema, pero tiene su nicho ahí en la Basílica de Guadalupe, ahí lo compró, donde quiere estar ella y un espacio para mi mamá, pero quién sabe, porque ella desea irse donde está mi abuela”, declaró la hermana.
Marilé también explicó que evita profundizar en conversaciones sobre testamentos o planes de muerte, pues las considera difíciles de abordar. Sin embargo, sí habló de la situación de salud de Yolanda, quien padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La enfermedad neurodegenerativa ha provocado altibajos en su estado físico: “Tiene altas y bajas en la cuestión de los malestares, de pronto tiene dolorcitos de cabeza, de pronto fatiga, pero ahí va”.
La conductora ha manifestado recientemente una recaída dolorosa, describiendo intensos dolores en costillas, cabeza y visión: “Hoy sí me tumbó el dolor. Mis costillas, todo, la carrocería. Lo peor es que ahora es el otro ojo, muy cabrón, mi cabeza está sufriendo mucho dolor… mañana voy a amanecer mejor”.
Ante esta realidad, la familia ha decidido acompañar a Yolanda y respetar sus decisiones, con el objetivo de que pueda vivir los momentos que considera importantes sin los habituales discursos de “échale ganas”. “Si crees que este es tu última Navidad o tu último chile relleno de queso, disfrútalo como nunca, se acabaron los discursos”, afirmó Marilé.
Los nichos de la Basílica de Guadalupe se ubican en la Plaza Mariana y en áreas cercanas al altar principal. Los precios varían: una urna en la Plaza Mariana parte de aproximadamente 25,000 pesos, mientras que los espacios dentro del recinto pueden alcanzar los 100,000 pesos, según información de Local Guides (noviembre de 2025). Para conocer la disponibilidad y costos actuales, se recomienda contactar directamente a la Basílica.
La ELA, enfermedad que afecta las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, no tiene cura conocida. El manejo clínico incluye medicamentos, terapias de rehabilitación, apoyo nutricional y cuidados respiratorios, con el fin de retrasar la progresión de los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.