La actriz Raquel Lee Boileau, conocida por su participación en la docuserie Quiet on Set: The Dark Side of Kids TV, interpuso el 21 de agosto una demanda civil contra The Walt Disney Company ante el Tribunal Superior de Los Ángeles. En el escrito, la joven de 14 años en aquel entonces acusa a Disney de negligencia al no impedir los presuntos abusos sexuales perpetrados por un empleado adulto, identificado como “John Doe”, durante la producción de la película original del Disney Channel The Poof Point (2001).
Según la demanda, los abusos ocurrieron en varias ocasiones: en la habitación del hotel donde se alojaba el elenco, durante un vuelo de regreso a Los Ángeles y, de forma reiterada, en el set de filmación. Testigos del equipo técnico habrían escuchado al agresor susurrar comentarios sexualmente explícitos al oído de Lee, sin que ningún responsable de Disney interviniera. Además, la actriz estuvo separada de su tutor legal durante gran parte del rodaje, lo que habría vulnerado su supervisión y protección.
Tras los hechos, el rendimiento de Lee se deterioró visiblemente. En lugar de investigar, ejecutivos de Disney la calificaron de “fuera de control”, le dijeron que “necesitaba a Jesús” y afirmaron que “tenía un demonio dentro”. La compañía también canceló su participación en una producción futura.
Lee está representada por los abogados Doug Wigdor y Jane Kim, del despacho neoyorquino Wigdor LLP, con experiencia en casos de conducta sexual indebida (Cassie Ventura vs. Sean “Diddy” Combs, Nafissatou Diallo vs. Dominique Strauss‑Kahn, entre otros). En un comunicado, los abogados declararon: “Durante la última década, innumerables actores infantiles han compartido sus experiencias de abuso por parte de adultos en el mundo del entretenimiento. Esta conducta es inexcusable, y quienes estuvieron involucrados —directa o indirectamente— deben rendir cuentas”.
El documento judicial sitúa el caso dentro de un patrón más amplio, alegando que “esta no es la primera vez que Disney ha permitido que un depredador sexual ataque y abuse de víctimas vulnerables”. Asimismo, sostiene que la empresa “facilitó y ocultó el grave abuso sexual” sufrido por Lee.
En 2015, Lee llegó a un acuerdo confidencial con otro trabajador de The Poof Point, bajo la representación de la abogada Gloria Allred. Los términos del acuerdo permanecen bajo reserva, lo que explica el uso del nombre ficticio en la nueva demanda.
La acción legal es posible gracias a la reforma legislativa de California de 2020, que amplió el plazo para que supervivientes de abuso sexual infantil presenten demandas civiles hasta los 40 años, y a una enmienda de 2023 que eliminó el plazo de prescripción para casos ocurridos a partir del 1 de enero de 2024. La ley contempla daños triplicados cuando se prueba que una empresa ocultó deliberadamente los abusos, lo que la demanda atribuye a Disney.
Después de The Poof Point, Lee continuó trabajando con Disney, prestando su voz en la serie animada The Proud Family (2001‑2005) y en su secuela de Disney+ The Proud Family: Louder and Prouder (2022‑2025). En 2024 apareció en la docuserie Quiet on Set, donde relató su experiencia en el programa de Nickelodeon The Amanda Show, sin mencionar entonces sus acusaciones contra Disney.