El 23 de agosto, el actor Alfonso Herrera, quien interpreta a uno de los policías en la nueva producción de Netflix La Captura (título internacional Facing El Chapo), lanzó en X la pregunta “¿Ya vieron La Captura?”. La respuesta de la exactriz de Televisa Laisha Wilkins fue inmediata: “¿Pueden dejar de hablar de narcos?”. Lo que comenzó como un intercambio breve se transformó en un debate viral que ha dividido a usuarios y críticos sobre la pertinencia de seguir abordando el narcotráfico en el cine mexicano.
Herrera defendió su proyecto señalando que la cinta se centra en los agentes federales que interceptaron al capo, no en el propio narco. “Toda la razón. Recomendación dominguera. No es de narcos y sí de policías. Enjoy”, escribió el actor. Wilkins, por su parte, reiteró su postura de que el público está saturado de historias que glorifican o centran la narrativa en los criminales: “Nunca opiné, solo dije que soltaran los temas de narco”.
La controversia ha reavivado una discusión más amplia en la sociedad mexicana: ¿hasta cuándo la industria del entretenimiento seguirá reproduciendo la violencia del narcotráfico? Algunos usuarios aplauden la iniciativa de “La Captura” de ofrecer una visión desde la perspectiva de los policías, mientras que otros consideran que cualquier referencia al tema perpetúa una imagen negativa del país.
La película, dirigida por Chava Cartas y basada en crónicas de El Universal y documentos oficiales, recrea la detención del 8 de enero de 2016, cuando agentes federales interceptaron a Joaquín “El Chapo” Guzmán tras una persecución que comenzó en un túnel. A diferencia de otras producciones que ponen al capo en el centro de la trama, La Captura busca reconocer el papel de los agentes, aunque la ficción reduce a dos personajes principales (interpretados por Herrera y Noé Hernández) en lugar de los cuatro oficiales reales que participaron.
El productor Francisco González Compeán explicó que el objetivo era “alejar la cámara del narcotraficante y ponerla en los hombros de los que arriesgan sus vidas”. Sin embargo, la reacción de Wilkins evidencia que, para una parte del público, cualquier referencia al narco sigue resultando cansada y potencialmente dañina.
El debate en X ha generado cientos de comentarios que oscilan entre la defensa de la libertad artística y la exigencia de nuevos enfoques temáticos. Mientras tanto, la película está disponible en Netflix desde el 24 de agosto, invitando a los espectadores a formarse su propia opinión sobre la representación del narcotráfico y la labor policial en la pantalla mexicana.