Tim Curry, el legendario actor británico de 80 años, falleció la noche del martes 25 de agosto de 2026, según informó el portal de noticias TMZ. La noticia, confirmada por autoridades locales, indica que no se sospecha ningún acto criminal y que la causa oficial de muerte aún no ha sido divulgada.
El actor había enfrentado una serie de problemas de salud durante más de una década. En 2012 sufrió un derrame cerebral que le dejó secuelas importantes: movilidad reducida, uso de silla de ruedas y la necesidad de reaprender a hablar, una dificultad particularmente grave para un profesional cuya carrera dependía de su voz.
A pesar de estas limitaciones, Curry continuó trabajando, principalmente como actor de voz y participando en documentales y homenajes. Su último trabajo cinematográfico estrenado fue Stream (2024), donde interpretó a Lockwood. En 2025 apareció como él mismo en el documental Strange Journey: The Story of Rocky Horror, y mantuvo proyectos en fase de producción, como Dagon: Troll World Chronicles y Stream 2: Sudden Death, aunque ninguno había llegado a los cines al momento de su fallecimiento.
En una entrevista publicada en 2025, Curry explicó que aún no podía caminar y que había tenido que volver a aprender a hablar después del accidente cerebrovascular, lo que subraya la magnitud de sus desafíos de salud. Sin embargo, su pasión por la actuación y su legado cultural permanecieron intactos, manteniéndose activo en la industria a través de la voz y apariciones públicas.
La noticia llega pocos meses después de que el actor celebrara su 80.º cumpleaños y de que volviera a hablar públicamente sobre su estado de salud. Mientras se espera la publicación de un certificado de defunción que detalle la causa exacta, la comunidad artística y sus seguidores rinden homenaje a una carrera que marcó a varias generaciones.