María Vargas, ganadora de Miss Universo México 2026, ha optado por el silencio ante la ola de críticas que ha generado en redes sociales tras la difusión de dos videos polémicos durante la transmisión del certamen. La modelo, que fue coronada el pasado fin de semana, ha limitado sus publicaciones a contenido oficial sobre la ceremonia de coronación y a la promoción de sus próximas actividades como representante del país.
El primer incidente se originó cuando, durante la presentación de los trajes típicos, la entonces Miss Jalisco, ahora Miss Universo México, elevó la voz en repetidas ocasiones hacia Miss Morelos, exigiendo que le entregara el paso. El intercambio, captado por la audiencia en vivo, provocó una reacción inmediata y dividió a los espectadores.
El segundo hecho, también en vivo, mostró a María Vargas retirando la mano de Miss Guerrero en el momento en que se anunciaba el Top 2 del certamen. El gesto fue interpretado por varios usuarios como una falta de respeto, lo que alimentó una corriente de comentarios negativos que se viralizó rápidamente.
A pesar de la magnitud de la controversia, Vargas no ha emitido declaraciones públicas ni ha respondido directamente a los señalamientos. En sus redes oficiales, únicamente ha compartido imágenes y videos de su coronación, mientras su equipo de relaciones públicas se mantiene discreto.
El apoyo de su base de seguidores, conocida como su "fandom", ha sido notable. Los mensajes de aliento y los buenos deseos continúan inundando sus perfiles, contrarrestando en parte la crítica de parte del público.
Analistas de medios señalan que el silencio de la ganadora podría ser una estrategia para evitar escalar la polémica y centrarse en sus responsabilidades como Miss Universo México, que incluyen la preparación para el concurso internacional y la participación en eventos institucionales.
Mientras tanto, la audiencia sigue dividida: algunos demandan una respuesta clara y una disculpa pública, mientras que otros defienden a Vargas argumentando que los videos fueron sacados de contexto y que la presión mediática es excesiva para una joven recién coronada.