Andrew Garfield, ganador de un Globo de Oro y nominado al Oscar, volvió a manifestar que Spider‑Man podría ser interpretado como un hombre gay, una idea que ya había insinuado en 2013. En una entrevista con Entertainment Weekly mientras promociona su nuevo filme The Uprising, el actor explicó que el superhéroe es tan universal que "no se le ve el color de piel, no se le ve el género, no se le ve la sexualidad" y, por lo tanto, cualquiera puede proyectarse en el traje.
Garfield recordó sus palabras de 2013: "Bromeaba, pero no del todo, sobre si MJ podría ser un chico. Pensé: ¿por qué no podemos descubrir que Peter está explorando su sexualidad? No sería nada revolucionario… ¿Por qué no puede ser gay?". El actor sostuvo que esa flexibilidad es parte del encanto del personaje y una defensa de la diversidad e inclusión.
Además de la discusión sobre la orientación del héroe, Garfield habló de su actual carga de trabajo. Ha participado en The Magic Faraway Tree, Artificial (biografía de Sam Altman dirigida por Luca Guadagnino) y, por supuesto, The Uprising. Aseguró que ha trabajado “once o doce meses seguidos” y que, de ser posible, preferiría retirarse a la campiña de Somerset para tallar madera y observar a los pájaros.
El actor también abordó su relación con la fama. Cuando se le preguntó si ha pensado en abandonar la vida pública, respondió que sí, “todo el tiempo”. Explicó que ahora busca una “cierta calidad de vida” en sus relaciones familiares, amistades y consigo mismo, y que sus aspiraciones son más filosóficas y existenciales que orientadas a logros profesionales.
Esta no es la primera pausa de Garfield en los reflectores. En 2022, tras una temporada de premios intensa, anunció un receso para “recalibrar” su carrera, que se extendió hasta su regreso con la serie de Hulu Por mandato del cielo y el drama romántico We Live in Time (2024). Su última película, The Magic Faraway Tree, se estrenó recientemente.
Con su postura sobre Spider‑Man y su búsqueda de equilibrio personal, Garfield vuelve a colocar la conversación sobre representación y salud mental en el centro del debate cultural.