La polémica surgió cuando la actriz Gema Garoa calificó de “naco y horrible” el vestido lila que Mariana Ochoa llevó en la gala del reality La Casa de los Famosos México 2026. Los comentarios, que incluyeron comparaciones despectivas y un pedido de fotografía para rastrear el origen de la prenda, fueron acompañados por el concursante Aldo Rendón, quien intensificó la crítica.
Lupita Jones intervino a través de un video publicado en sus historias de Instagram. Con tono de sorpresa y humor, la ex‑Miss Universo explicó que la misma pieza había sido usada por ella en un evento de coronación de Mexicana Universal Zacatecas en noviembre de 2022. Agradeció a los diseñadores que le permiten lucir sus creaciones y, sin nombrar a Garoa, señaló que “lo que tú llevas puesto no habla de quién eres necesariamente”.
Jones concluyó con un mensaje claro: “Lo que vale es quién eres tú y no lo que llevas puesto”. La declaración buscó contrarrestar el discurso clasista y recordar que la educación, los modales y los sentimientos son los verdaderos indicadores de una persona.
El diseñador Felipe Alvarado corroboró la procedencia del vestido, mostrando que la pieza fue confeccionada en septiembre de 2022 y había sido utilizada previamente por Jones y por Kassandra Félix, Reina de la Feria Nacional de Zacatecas 2024. Alvarado, reconocido por su alta costura y por vestir a figuras como Ángela Aguilar, estimó el valor del vestido en aproximadamente 3,000 dólares, resaltando el trabajo artesanal detrás de la creación.
El analista de moda Edy Smol, en el programa “Cuéntamelo Ya!”, defendió también la prenda y denunció el menosprecio hacia las costureras y fabricantes del Centro Histórico, señalando que los ataques de Garoa dañaron su propia imagen ante la audiencia.
En síntesis, la respuesta de Lupita Jones reorientó la discusión hacia el respeto y la valoración del talento creativo, dejando en evidencia que los juicios superficiales sobre la vestimenta no deben eclipsar la dignidad y el carácter de las personas involucradas.