En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Miss Universo, Fátima Bosch, fue abordada por un grupo de reporteros mientras corría para alcanzar su vuelo. Una de las periodistas le gritó: “¿Por qué correr, Fátima, si siempre nos atiendes súper bien?”, a lo que la modelo respondió entre risas que tenía mucha energía pero que el tiempo la apremiaba.
Ante la insistencia de los medios, Bosch solicitó comprensión: “Yo sé que están trabajando, pero también tengo una vida y lo tienen que entender”. Un reportero, visiblemente molesto, replicó: “Pero eres una celebridad, por eso te estamos buscando. Fátima, si sabes a lo que te dedicas, ¿por qué no nos quieres atender? Si no quieres dedicarte a esto, no te dediques”. Un acompañante intervino para aclarar que la reina de belleza se apresuraba porque debía documentar su equipaje.
Minutos después, la situación se calmó y Bosch explicó: “Yo soy un ser humano, antes que nada. No soy servidora pública, no le debo explicaciones a nadie si no quiero”. Añadió que necesitaba entregar su maleta y pidió que la dejaran avanzar.
Respecto a la nueva Miss México, la Miss Universo la describió como “espectacular” y resaltó la oportunidad de conocer a las participantes. Asimismo, abordó la presunta demanda de la empresa Nawat contra ella, asegurando que, hasta la fecha, no ha recibido notificación alguna: “Lo que pasó ese día quedó grabado, todo mundo lo vio”.
Para concluir, Bosch lamentó que algunos utilicen su nombre para generar polémica y llamó a reflexionar sobre el respeto hacia las mujeres.