Fue su representante durante más de dos décadas, Carla Alexander, quien dio la noticia a través de Instagram. Ahí no solo confirmó el fallecimiento: también pidió privacidad para la familia y dejó un retrato íntimo de la mujer a la que acompañó crecer: “Hermosa, vibrante e increíblemente talentosa”, escribió. Palabras que, a falta de certezas médicas, son lo único que existe por ahora.
Porque lo cierto es que las causas de su muerte siguen sin confirmarse oficialmente. Hasta el momento, los servicios forenses no han emitido un dictamen público, y mientras tanto, la familia espera los resultados de la autopsia antes de dar cualquier explicación. Pero en medio de ese silencio, las especulaciones comenzaron a circular con rapidez; por eso, las personas cercanas a Carla salieron a enfrentar una de las versiones que más fuerza tomó en redes: la del consumo de drogas. Según declaraciones difundidas por TMZ, los allegados de la actriz fueron tajantes: ella “no consumía drogas”.
La historia de Jeffery estaba lejos de terminar. Apenas en julio de este año estrenó Zombies 4: Dawn of the Vampires, y su carrera incluía otros créditos importantes para la generación que creció viendo Disney Channel, como Shake It Up y Good Luck Charlie, además de un papel en la serie Curb Your Enthusiasm. Era una trayectoria infantil distinta, casi atemporal. Pero la muerte llegó silenciosa, como suele hacerlo, cuando aparentemente todo iba en ascenso.
En redes, sus compañeros de reparto han tomado la palabra para honrarla a su manera. Milo Manheim, protagonista de la saga, compartió un mensaje donde recordó con cariño a la actriz. Erika Ishii también se pronunció tras haber coincidido con ella en una grabación de la serie animada Zombies: The Re-Animated Series: la describió como una persona amable y envió condolencias a su círculo más próximo.
Pero quizá la despedida que más ha estremecido en redes sociales es la de su hermano gemelo, Carlon Jeffery, también actor. Él publicó el último intercambio que tuvo con su hermana antes de que esta muriera, un mensaje en el que simplemente le pedía que le hablara por teléfono para saber cómo había estado su día. “Avísame cuando recibas esto”, le escribió. La imagen de ese mensaje sin respuesta ha tocado una fibra distinta: no habla de fama ni de proyectos, sino del vínculo cotidiano que la actriz tenía con su otra mitad.
Mientras la autopsia define lo que la ciencia tiene que decir, la familia de Carla Jeffery ha optado por el hermetismo. Piden espacio y tiempo para procesar lo que todavía no tiene explicación. Y quienes la conocieron prefieren quedarse con la sonrisa que ella soltó tantas veces frente a cámara, no con el misterio que ahora la rodea.