Pero lo que parecía un golpe directo terminó convirtiéndose en una declaración de principios para Yahir, quien en lugar de esconderse después de la polémica dinámica de Congelados aceptó sin rodeos el calificativo que más le incomoda. No lo hizo con resignación, sino con una tranquilidad que desarmó a más de uno dentro de la casa.
La escena ocurrió durante la actividad en la que los participantes debían permanecer inmóviles mientras Alexis Ayala, Apio Quijano, Ricardo Peralta y Dalilah Polanco entraban con mensajes directos y, en algunos casos, bastante punzantes. La producción buscaba justamente eso: provocar reacciones, remover conciencias y ponerlos frente a lo que se dice de ellos afuera. Para Yahir, el momento más pesado llegó cuando Apio Quijano le habló desde el cariño y la admiración para soltarle una crítica que lo dejó marcado.
“Yair, tantos años de conocerte, todo el pedo y sabes que te quiero y que te admiro, pero neta, güey, es neta lo tibio que eres”, le dijo Apio frente a todos. El cantante reconoció que esa palabra le desagrada, pero en lugar de convertirlo en un enfrentamiento, decidió apropiarse del término y llevarlo a su terreno.
La conversación con Memo Schutz y Ese Pérez fue reveladora. Mientras algunos esperaban que Yahir soltara una respuesta agresiva o que defendiera su lugar con intensidad, él respondió con una calma que contrasta con el nivel de tensión que se respira en la competencia. “Estoy tibio. No hay pedo. Así estoy jugando a toda madre”, afirmó, dejando claro que su juego no depende de discutir ni de entrar en conflicto solo por estrategia.
De hecho, fue más lejos: aceptó que él también ha pensado que hay otros habitantes que merecen esa descripción, aunque se cuidó de no soltar nombres. “Yo he dicho que hay muchos tibios aquí, pero no he dicho nombres”, comentó, dejando la puerta abierta a más interpretaciones de las que seguramente hablarán en los próximos días.
La postura del intérprete choca directamente con la dinámica de una casa donde los pleitos se volvieron parte del espectáculo. Pero él insiste en que no necesita entrar al quite para demostrar que está jugando. “Pase lo que pase, no tengo ninguna bronca con nadie. No me voy a broncar con nadie. Si me quieren sacar, que me saquen. Punto, güey”, sentenció.
Mientras tanto, el juego siguió su curso y la gala de la noche trajo movimientos importantes: Gala Montes entró a la competencia en un momento completamente distinto al de su primera participación, con grupos ya formados, alianzas definidas y estrategias en marcha. Su llegada promete sacudir el equilibrio, aunque el panorama también cambió con la salida de Flor Vigna, quien dejó la casa tras la votación.
En medio de ese remolino, Yahir prefiere mantenerse en su propia frecuencia. Alejado de las discusiones que marcan la pauta del programa, dice sentirse en paz haciendo actividades cotidianas: el quehacer, la cocina, el entrenamiento. Para él, la competencia no se gana únicamente con gritos ni golpes de efecto, y lo demostró con una frase tan