El brillo de las lentejuelas y la audacia de los cortes que desafiaron las normas de la televisión dejaron una huella imborrable en la cultura popular. Detrás de cada icónico atuendo que marcó época existía una visión que entendía el vestuario no como un accesorio, sino como el protagonista silencioso del escenario.El legendario diseñador de vestuario Bob Mackie falleció a los ochenta y siete años en un hospital de Palm Springs, California. Su trayectoria abarcó colaboraciones con figuras como Cher, Carol Burnett, Diana Ross y la icónica muñeca Barbie, consolidando un estilo inconfundible en la industria del entretenimiento.Su carrera comenzó con bocetos para grandes nombres de Hollywood, incluyendo el famoso vestido que lució Marilyn Monroe en mil novecientos sesenta y dos. Posteriormente, revolucionó la televisión al crear atuendos que empujaron los límites de la censura, logrando que una de sus musas fuera la primera persona en mostrar el ombligo en la pantalla pequeña.A lo largo de su vida, acumuló múltiples reconocimientos, entre ellos premios Emmy, nominaciones al Oscar y un Tony por su trabajo en un musical de Broadway. Su capacidad para fusionar la fantasía con la moda le valió el premio a la trayectoria del Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos.A pesar de haber vestido a las estrellas más grandes del siglo veinte, el creador confesó en una ocasión que su mayor aspiración pendiente era diseñar para una cinta ambientada en la Depresión de los años treinta o en el siglo diecinueve.