La rivalidad que define al fútbol mexicano trascendió las gradas del estadio para infiltrarse en el cuadrilátero de la lucha libre profesional. Lo que debía ser una noche de espectáculo atlético se transformó en un campo de batalla simbólico entre dos de las aficiones más apasionadas del país.Durante la función de Monday Night RAW en la Arena Ciudad de México, la superestrella Logan Paul sorprendió a los asistentes al revelar una camiseta de Chivas bajo su chamarra. El gesto, realizado durante un combate no televisado, fue recibido con euforia por los seguidores del Rebaño Sagrado y con rechiflas inmediatas por la porra americanista.La tensión escaló cuando Austin Theory, integrante de The Vision, intervino directamente con el público. El luchador arrebató una playera del América a un espectador, realizó un gesto provocador y la arrojó al suelo, encendiendo aún más los ánimos en el recinto y consolidando el ambiente de confrontación.Estos hechos ocurrieron en la semana previa al Clásico Nacional, proporcionando el contexto perfecto para que las redes sociales vincularan el espectáculo de la WWE con la jornada futbolística. Con antecedentes como la declarada afición de Dominik Mysterio por el América, la noche en la capital confirmó que la rivalidad entre rojiblancos y azulcremas no conoce límites ni escenarios.