A veces, el destino de una región entera cambia por el encuentro fortuito entre una figura global y una tierra marcada por las cicatrices de la guerra. Lo que inicia como un lazo afectivo puede evolucionar con los años hasta convertirse en un verdadero escudo ecológico y social para miles de personas.El vínculo de Angelina Jolie con Camboya nació en 2001 durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider y se consolidó un año después con la adopción de su hijo Maddox. Este lazo personal dio origen a una organización que, tras limpiar los terrenos rurales de las letales minas terrestres remanentes de décadas de conflicto, expandió su misión hacia la protección del bosque de Samlaut, en la provincia de Battambang. Hoy, la entidad es dirigida íntegramente por población local y abarca desde la salud y la educación hasta la conservación ambiental.En el Área de Uso Múltiple de Samlaut, que abarca casi 61 mil hectáreas en la cordillera de Cardamomo, la fundación implementó un modelo donde la preservación se entrelaza con la economía local. Residentes capacitados como guardabosques patrullan el territorio para frenar la tala ilegal y la caza furtiva, mientras que proyectos de reforestación y apicultura sostenible —que produjo casi 1,400 litros de miel en 2025— ofrecen alternativas de ingreso. Además, la infraestructura social incluye residencias estudiantiles y servicios de salud que benefician a más de 10,000 personas al año.El valor ecológico de esta zona, antes subestimado por considerarse degradada, quedó al descubierto gracias a recientes relevamientos de biodiversidad. Investigadores documentaron más de 140 especies de aves, 50 tipos de orquídeas y mamíferos en peligro crítico como el pangolín de Sunda y el elefante asiático. Este inventario científico, respaldado por cámaras trampa, ha sido fundamental para justificar la protección del área frente a potenciales desarrolladores y para mantener la vital conectividad ecológica con los bosques de Tailandia.Como señala Munichan Kung, directora nacional de la fundación, estos hallazgos cambiaron por completo la percepción sobre Samlaut. El proyecto impulsado por Jolie demuestra que la combinación de guardabosques locales, empoderamiento comunitario y monitoreo científico riguroso es la fórmula más efectiva para garantizar que este pulmón del sudeste asiático siga latiendo para las próximas generaciones.