La expectativa por el concierto de Carín León en The Sphere de Las Vegas se transformó en indignación y acciones legales. Un grupo de fans ha presentado una demanda colectiva tras la cancelación de último minuto del espectáculo, programado originalmente para el jueves 10 de septiembre. El cantante argumentó que su traslado desde Hermosillo, Sonora, se vio imposibilitado por fallas mecánicas en dos aviones consecutivos: el primero presentó problemas en los frenos y el segundo también sufrió contratiempos técnicos, lo que hizo imposible su llegada a tiempo al recinto.Sin embargo, la molestia principal de los asistentes no radica únicamente en la cancelación, sino en la gestión de la información. Según testimonios recopilados por los organizadores del movimiento, como Mariela Ruye y Vera, el personal de logística ya sabía desde las 10:00 horas de la mañana que el show no se realizaría. No obstante, el recinto abrió sus puertas a las 18:00 horas y el aviso oficial de cancelación no se dio hasta entre las 20:35 y 20:40 horas, casi al momento en que Carín León debía subir al escenario. Para entonces, buena parte del público ya había ingresado, comprado mercancía y tomado sus lugares.Los afectados, quienes viajaron desde México, Perú, Chile y Argentina, exigen el reembolso total de sus boletos y una compensación por los gastos incurridos en vuelos, hoteles, transporte y vestimenta. Los desembolsos reportados oscilan entre 4,000 y casi 15,000 dólares por persona, con casos que superan los 60,000 pesos mexicanos. "Nosotros buscamos que le reembolsen el dinero, primero que nada, a todas las personas y que nos den una compensación por todos los gastos que realizamos", declaró Ruye, vocera del grupo que reúne a cerca de 800 personas a través de un formulario de recopilación de pruebas.Aunque la organización del evento propuso reprogramar la cita para el 15 de septiembre de 2027 y ofrecer reembolsos durante 30 días, las boleteras han negado la devolución del dinero a varios asistentes bajo el argumento de que el concierto fue "reprogramado" y no "suspendido". Ante esta situación, el grupo de fans ha contratado asesoría legal en Las Vegas para analizar el caso contra las ticketeras y la producción. Por el momento, continúan organizándose para emprender acciones legales formales, aunque aún no se ha confirmado la admisión oficial de la demanda colectiva por parte de un tribunal estadounidense.