Mar Solís ha hablado con franqueza sobre los desafíos y privilegios de ser hija de una de las figuras más importantes de la música regional mexicana. En una entrevista con Infobae México, la artista reconoció que el apellido Solís le permitió acceder a escenarios masivos desde el inicio de su carrera, algo que difícilmente habría logrado comenzando desde cero. “Yo tengo que reconocer que sin mi papá yo no hubiera podido tocar”, afirmó, recordando sus primeras presentaciones como telonera en estadios y recintos como el GNP Seguros.
Sin embargo, Mar describe esta ventaja como un “arma de doble filo”. Si bien el acceso fue inmediato, la exigencia del público y las comparaciones constantes con la trayectoria de Marco Antonio Solís han sido intensas. “No tienes necesariamente un espacio para crecer. De inmediato es: ‘Voy a juzgar’”, comentó la cantante, quien sostiene que las oportunidades no sirven si no hay trabajo, disciplina y resiliencia detrás. Para ella, ser parte de la conversación sobre los llamados “nepobabies” implica demostrar que su talento y sacrificio son reales, más allá de las conexiones familiares.
Actualmente, Mar Solís promociona su versión de “Invéntame”, un clásico de su padre al que imprimió su propio estilo mezclando elementos de mariachi y cumbia. La canción cuenta con una participación especial de Marco Antonio Solís, quien decidió grabar la segunda voz tras escuchar la maqueta terminada. “Hija, ¿sabes qué? Yo te voy a hacer la segunda voz. Me encantó la versión”, le dijo el compositor, convirtiendo el tema en un recuerdo personal invaluable para la intérprete.
Además de este lanzamiento, Mar trabaja en su primer álbum de estudio y se alista para su primera gira propia por Estados Unidos, que comenzará el 3 de octubre en el Pacific Electric de Los Ángeles. La ruta incluirá presentaciones en ciudades como Dallas, McAllen, Chicago y San Diego, en recintos más íntimos como el House of Blues, donde busca conectar directamente con su audiencia y consolidar su identidad artística fuera de la sombra de los grandes espectáculos de su padre.
La cantante también expresó interés en colaborar con otros jóvenes artistas hijos de figuras reconocidas, como los descendientes de Erik Rubín, Susana Zabaleta o la dinastía Fernández, señalando que comparten experiencias similares de presión y legado. “La música habla por sí misma”, concluyó Mar, enfocada en dejar su propia huella a través de canciones que reflejen su verdad y esfuerzo.