Lupillo Rivera anunció su salida definitiva de Top Chef VIP 5 durante la emisión del jueves 24 de septiembre, tras acusar una "traición" relacionada con la filtración de detalles sobre su vida privada. El intérprete tomó la palabra frente a cámaras y jueces para declarar: “Este es mi último plato. Yo me voy porque me hicieron una traición y no lo voy a permitir”. Su renuncia se convirtió en la primera voluntaria de la temporada, diferenciándose de las eliminaciones por juicio culinario.El conflicto surgió después de que se difundiera, semanas antes de su emisión oficial, información sobre a quién dedicó un platillo dentro del certamen. En un comunicado posterior, Rivera calificó el hecho como un acto realizado con "toda la ventaja, la alevosía y mala intención", asegurando que se adelantó a propósito para generar chismes y notas amarillistas a su costa. Esta filtración derivó en especulaciones erróneas sobre su vida sentimental, llegando al extremo de inventar que salía con una compañera del reality.Rivera señaló directamente a programas de chismes vinculados a la misma cadena que transmite el concurso, recordando una situación similar vivida previamente en La Casa de los Famosos. “Yo estoy trabajando con la cadena y los mismos programas de chismes me pegan, eso no lo voy a permitir en esta vuelta”, expresó ante los jueces.El origen del escándalo se remonta a una confesión hecha por el cantante durante las grabaciones, donde reveló haber iniciado una nueva relación tras finalizar su compromiso con la modelo dominicana Taina Pimentel en agosto pasado. Aunque Rivera no reveló el nombre de su nueva pareja por respeto, versiones posteriores la vincularon con Erika Adriana Batres. La coincidencia entre el anuncio de este romance y la ruptura pública con Pimentel —cuyo distanciamiento real habría comenzado en julio— alimentó rumores de infidelidad y menciones especulativas de otras figuras como Cristina Porta y Aleska Génesis.Durante un reto de cocina, Rivera había presentado un postre dedicado a su nueva pareja, acompañado de una colchoneta y una almohada, explicando que ella solo gustaba de una de sus canciones. Semanas después, esa intimidad fue expuesta públicamente sin su consentimiento.La renuncia sorprendió al elenco; Ninel Conde comentó que consideraba la decisión como un "berrinche" y sugirió que podría arrepentirse. Sin embargo, Rivera fue tajante: “Me gusta mucho la cocina, yo sé que tengo oportunidad de ganar y llegar lejos, pero he tomado esta decisión y es definitiva”. Con su partida, la competencia por los 200 mil dólares continúa sin él, dejando un precedente de tensión entre la producción del reality y la gestión de la privacidad de sus participantes.