Maribel Guardia presentó formalmente una denuncia contra Imelda Tuñón ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX). La acción legal responde a las recientes declaraciones públicas de la viuda de Julián Figueroa, quien confesó haber mentido a una especialista en salud mental para obtener medicamentos controlados que posteriormente suministraba al cantante para tratar su ansiedad e insomnio.El abogado de la actriz, Alonso Beceiro, confirmó la presentación de la querella tras dos semanas de análisis del caso junto con Guardia y su esposo, Marco Chacón. El representante legal señaló que las declaraciones de Tuñón en el pódcast Mesa Cero constituyen elementos de prueba clave, ya que implican el reconocimiento de dos posibles delitos: la obtención ilegal de sustancias prohibidas mediante engaño a un profesional de la salud y el suministro de dichas sustancias a una persona sabiendo que tenía restricciones médicas para consumirlas."Hay un reconocimiento expreso de la comisión de dos delitos", afirmó Beceiro, quien explicó que el objetivo central de la denuncia es que las autoridades investiguen a fondo las circunstancias que rodearon la muerte de Julián Figueroa el 9 de abril de 2023. Aunque inicialmente se determinó que la causa fue un infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular, el abogado insiste en revisar qué pasó ese día, por qué no se le brindó ayuda oportuna y el papel que jugaron los medicamentos obtenidos irregularmente.Este nuevo conflicto legal se suma a la disputa que ambas mujeres mantienen desde 2025, centrada principalmente en la custodia y convivencia con José Julián, nieto de Maribel Guardia e hijo de Imelda. Mientras que Guardia ha expresado que su prioridad no es el dinero ni la herencia, sino poder convivir con su nieto, el proceso sucesorio ha tenido giros recientes. En mayo de 2026, un juez designó a Addis Tuñón (tía de Imelda) como tutora para representar los intereses del menor en la sucesión testamentaria, desplazando a Maribel Guardia de esa función específica, aunque la batalla por la convivencia familiar continúa siendo el eje emocional del enfrentamiento.