Una maestra suplente en el condado de San Luis, Misuri, perdió su empleo después de que sus superiores descubrieran que administraba una cuenta en la plataforma de contenido para adultos OnlyFans. Sheena Sittner, quien trabajaba a través de la empresa contratista Kelly Education, afirmó que, aunque sabía que la exposición era un riesgo, no esperaba las consecuencias adicionales que esto tendría sobre su papel como madre en la escuela de su propio hijo.Sittner reveló a los medios locales que había mantenido la cuenta durante más de dos años, señalando que quien la descubrió "hizo una investigación profunda". Según correos electrónicos compartidos por la docente, Kelly Education la colocó en suspensión con posibilidad de terminación de contrato y le indicó explícitamente: "Por favor, absténgase de contactar a cualquier escuela o distrito".La maestra interpretó esta instrucción como una restricción que iba más allá de su rol profesional, afectando su capacidad para ser voluntaria en la institución educativa de su hijo. "Es como si de repente hubiera hecho algo tan malo y pecaminoso que ni siquiera me permiten ser voluntaria en la escuela de mi hijo", sostuvo Sittner.Ante la controversia, Kelly Education emitió un comunicado para precisar los alcances reales de su medida. La compañía explicó que retirar a los educadores sustitutos de sus asignaciones y pedirles que canalicen la comunicación a través de la empresa es un procedimiento habitual durante investigaciones activas, diseñado para proteger la integridad de la revisión.La empresa enfatizó que la restricción se limita únicamente a la actividad laboral: "No limita, ni puede limitar, el derecho de nadie como padre o madre". Por su parte, un vocero del distrito escolar confirmó que Sittner debe ser tratada como cualquier otro padre, conservando la posibilidad de participar como voluntaria, ya que había aprobado previamente las verificaciones de antecedentes y la capacitación obligatoria en seguridad en línea.Sittner utilizó su caso para cuestionar los salarios del sector educativo, argumentando que si a los maestros se les pagara mejor, las mujeres no tendrían que recurrir a la creación de contenido en línea para generar ingresos adicionales. Insistió en que siempre ha mantenido una "separación estricta" entre su vida personal y su vida profesional.Este episodio se suma a otros casos similares en el ámbito educativo global. En Reino Unido, la maestra suplente Lyndi Corston, de 62 años, fue apartada de forma indefinida de la docencia por la Teaching Regulations Agency. Corston fue declarada culpable de "conducta profesional inaceptable" tras descubrirse que creaba contenido explícito bajo el seudónimo "granny schoolteacher" (maestra abuela), violando un compromiso previo de conducta que había firmado para conservar su empleo. Su inhabilitación no podrá ser apelada hasta que transcurran dos años desde la aplicación de la sanción.