En Massachusetts, William Rodríguez enfrenta un juicio por el asesinato de Ana María Martínez y su hija Sergia Acosta, ocurrido el 24 de agosto. Durante el proceso judicial, que se llevó a cabo mientras se realizaba el funeral de las víctimas, Rodríguez fue acusado de apuñalar a ambas mujeres en el apartamento de Martínez. La familia y amigos de las víctimas han expresado su indignación y dolor, calificando al acusado de monstruo y demonio.
Rodríguez se declaró no culpable de los cargos y permanece detenido sin derecho a fianza. El imputado había huido de la escena del crimen después de atacar a las víctimas, y fue capturado en Nueva York por las autoridades que lo buscaban activamente. Se le acusa de haber actuado impulsado por celos, ya que la hija de Martínez tenía otro novio, lo que llevó a una confrontación mortal.
En el juicio, se ha presentado evidencia en contra de Rodríguez, incluyendo una nota encontrada en el apartamento que dice "Las mujeres que cometen errores recibirán lo que viene". Las imágenes de vigilancia muestran a Rodríguez entrando y saliendo del apartamento de las víctimas, y la última persona en entrar antes de que los vecinos llamaran al 911 a la 1:08 p.m. del día del crimen.
Rodríguez había tenido una relación con Martínez y había discutido con ella antes del ataque. Al intervenir la madre para proteger a su hija, Rodríguez la apuñaló también. La familia de las víctimas no estaba al tanto de que Rodríguez había sido condenado anteriormente por el asesinato de su esposa en 2004 y liberado condicionalmente en 2019.
Las víctimas conocieron a Rodríguez en una iglesia, y la corte ha programado su próxima comparecencia para el 10 de octubre. La comunidad sigue consternada por el brutal crimen y el impacto en las familias de las víctimas.