Gastronomía navideña mundial: Un festín de tradiciones

Un reciente estudio de la revista Chef’s Pencil, analizó las costumbres culinarias navideñas alrededor del globo, revelando un panorama fascinante. El pavo, por ejemplo, se corona como rey indiscutible en gran parte del continente americano, con una historia que se remonta a los antiguos aztecas y mayas. En México, los tamales se unen a la fiesta, una tradición que se extiende también por Guatemala, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela.
Pero la diversidad es el verdadero condimento de estas celebraciones. En Australia, el calor estival dicta el menú: mariscos frescos, servidos al aire libre, toman el protagonismo en una Nochebuena bajo el sol. El contraste es palpable al viajar a Suecia, donde un generoso bufé, con el Julskinka (jamón de cerdo navideño) como estrella, resume siglos de tradiciones nórdicas. Un plato con raíces tan profundas que se entrelazan con los mitos de los dioses antiguos.
El viaje culinario sigue hacia Rusia, donde el ganso asado, con su capa de crema agria, se disputa la atención con la kutya o sochivo, una papilla ancestral con cerezas, semillas de amapola y miel; un plato que se comparte y que se considera portador de buena suerte.
En Venezuela, las hallacas, similares a los tamales pero con un toque único, se preparan en grandes cantidades para compartir con familiares y amigos. Un viaje al lejano Japón nos sorprende con el pollo frito de Kentucky Fried Chicken, una curiosa tradición adoptada en los años 70, que contrasta con la elegancia del Christmas cake.
Finalmente, en Kenia, el nyama choma, una deliciosa barbacoa con diversas carnes a la parrilla, acompañado de arroz y chapati, celebra la Navidad a ritmo africano. Este recorrido nos demuestra que, aunque las festividades varían, la esencia de la unión y la gastronomía festiva es universal.