Esto nos lleva a una historia fascinante, relacionada con un ícono de la cultura pop ochentera que, a pesar de su innegable valor, no encontró comprador en una reciente puja. Hablamos de un modelo original de E.T., el extraterrestre, creado por el maestro de los efectos especiales, Carlo Rambaldi. Esta pieza, de poco más de un metro de altura, formaba parte de una subasta de Sotheby's en Nueva York, con una estimación de precio entre 600.000 y 900.000 dólares (entre 12 y 18 millones de pesos mexicanos, aproximadamente).
Pero la subasta concluyó sin que nadie pujara lo suficiente por el icónico extraterrestre. Según Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby's: "El querido modelo de E.T. de Rambaldi es una pieza extraordinaria de la historia del cine (...). Aunque no ha encontrado comprador en la subasta de hoy, su importancia no ha disminuido. Confiamos en que este preciado ícono encuentre pronto su hogar."
Este E.T., diseñado en 1981, es uno de los tres usados en el rodaje de la película de Steven Spielberg. Es famoso por protagonizar la memorable "escena del armario", donde E.T. se esconde entre los juguetes. Proviene de la colección personal de Rambaldi, un artista italiano ganador del Óscar.
Es interesante contrastar este resultado con la subasta de 2022, donde un autómata de metal que representaba a E.T. se vendió por 2,6 millones de dólares. Esta diferencia en el precio podría deberse a varios factores, incluyendo el tipo de material utilizado (animatrónico vs. modelo), la condición de la pieza, y la dinámica misma del mercado del coleccionismo cinematográfico. Sin duda, la historia de este E.T. nos recuerda la imprevisibilidad del valor y la demanda en el mundo del arte y los objetos de colección.
La pieza, sin embargo, continúa representando un fragmento importante de la historia del cine y de la cultura popular mexicana.