En medio de este panorama complejo, el nombre de Donald Trump vuelve a tomar relevancia. Dos días después del anuncio de nuevos aranceles a las importaciones chinas, que alcanzan un 54% en algunos productos, se reveló una decisión que afecta directamente a una de las aplicaciones más populares del momento: TikTok.
El presidente extendió el plazo para la venta de los activos estadounidenses de TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, por 75 días adicionales. Esto significa que la fecha límite, inicialmente establecida para enero y posteriormente para este sábado, se ha pospuesto significativamente. La justificación dada por Trump fue la necesidad de "asegurar que se firman todas las aprobaciones necesarias".
Esta decisión no es aislada. Trump mencionó estar en contacto con "cuatro grupos diferentes" interesados en un posible acuerdo, sin revelar sus identidades. Simultáneamente, la posibilidad de un acuerdo con China, considerando la imposición de aranceles recíprocos, se mantiene en el aire. "No queremos que TikTok se apague," afirmó el expresidente, revelando una postura menos drástica de lo esperado.
Mientras tanto, los posibles compradores de TikTok se mueven rápidamente. Se ha reportado el interés de un grupo liderado por Tim Stokely, fundador de OnlyFans, en alianza con una fundación de criptomonedas, presentando una oferta de última hora. Amazon también ha mostrado interés, y Walmart evalúa unirse a un consorcio de inversores. Sin embargo, el obstáculo principal sigue siendo la aprobación del gobierno chino, que hasta el momento no ha emitido una declaración oficial al respecto.
La situación se complica aún más con la información de que Susquehanna International Group y General Atlantic, inversores con presencia en el consejo de ByteDance, están negociando un plan que involucraría a otros inversores no chinos para adquirir las operaciones de TikTok en Estados Unidos. El objetivo es diluir la participación china por debajo del 20%, cumpliendo así con las regulaciones impuestas.
