En el epicentro de esta tormenta se encuentra Donald Trump, quien, a través de su red social Truth Social, ha lanzado un mensaje contundente a los inversionistas estadounidenses: “Mis políticas nunca cambiarán”. Esta declaración, hecha en medio de la segunda jornada de vigencia de los nuevos aranceles a las importaciones en Estados Unidos, ha detonado una reacción en cadena.
La Casa Blanca anunció el miércoles un arancel base del 10% a partir del 5 de abril, con tarifas diferenciadas por país a partir del 9 de abril. China, como era de esperarse, respondió con fuertes represalias, generando un efecto dominó en las bolsas de todo el mundo.
Wall Street abrió con fuertes caídas, ignorando incluso los datos positivos de contratación. El S&P 500 cayó un 3,27% en la apertura, el Dow 30 un 2,89%, el Nasdaq un 3,67%, y el Russell 2000 un preocupante 6,59%. La situación se repitió en Europa, con el Euro Stoxx 50 retrocediendo un 4,19%, y caídas similares en Frankfurt, Londres, París, Milán y Madrid.
Las consecuencias se extienden a nivel global. El impacto en el mercado asiático fue significativo: El Nikkei 225 de Tokio cerró con una caída del 2,75%. Los sectores más afectados en Japón fueron los semiconductores y la automoción, con empresas como Disco, Tokyo Electron y Advantest experimentando fuertes pérdidas.
El petróleo también se vio afectado, con el barril acercándose a los 62 dólares en Texas, registrando una baja del 7%. La incertidumbre generada por las nuevas políticas comerciales y las represalias internacionales han creado un escenario complejo, donde las empresas tecnológicas gigantes como Apple, NVIDIA, Amazon y Meta sufrieron pérdidas multimillonarias.
El ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, Yoji Muto, alertó sobre el potencial impacto negativo de estas medidas en las inversiones niponas en Estados Unidos. El anuncio de Trump, que justifica los aranceles por un supuesto “tratamiento injusto” en materia de comercio, argumentando tarifas promedio del 39% en la UE y del 46% en Japón, ha sembrado la duda y la incertidumbre a nivel internacional. La situación, sin duda, requiere una cuidadosa observación.