La tormenta Melissa desafía la ciencia y silencia al Caribe

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El mar Caribe ya no es solo un escenario de playas y brisa salada. Desde hace días, el agua se mueve con una extraña lentitud, como si el océano estuviera conteniendo la respiración. Las olas, antes impredecibles, ahora parecen seguir un ritmo que nadie logra explicar del todo; los pescadores de las costas de Trinidad y Tobago hablan de un silencio inusual: ninguna gaviota, ningún barco pesquero, solo el eco de un viento que no llega a romper la superficie