El 28 de octubre, agentes de la Oficina de Protección de Fronteras y Aduanas (CBP) interceptaron dos contenedores que provenían de la ciudad de Hong Kong. Aunque la operación se llevó a cabo bajo la rutina de inspección de carga, el hallazgo generó una alerta inmediata por la naturaleza de los productos.
En total, se descubrieron 53 relojes que, si fueran auténticos, habrían alcanzado un valor estimado de 6.6 millones de dólares según la lista de precios recomendada por sus fabricantes (MSRP). Los artículos incluidos en la incautación pertenecen a marcas de élite como Richard Mille, Rolex, Hublot, Cartier, Swarovski, G‑Shock y Patek Philippe.
Los paquetes estaban destinados a residencias en Union City, Georgia, y Doral, Florida. Tras la incautación, los relojes fueron entregados a la División de Investigaciones de Seguridad Nacional para un análisis más exhaustivo.
Según datos internos de la CBP, los tres últimos años han mostrado un patrón: joyería, relojes y bolsos/monederos son las mercancías con mayor incidencia de infracción de derechos de propiedad intelectual. Además, China y Hong Kong representan el 90 % de la cantidad total incautada en el año fiscal 2024.
La directora de Operaciones de Campo de la oficina de Chicago, LaFonda D. Sutton‑Burke, comentó sobre la situación: “El robo de propiedad intelectual socava la vitalidad económica de Estados Unidos y financia actividades criminales organizadas. Cuando los consumidores adquieren productos falsificados, las empresas legítimas pierden ingresos, lo que puede conllevar a recortes laborales. Nuestro personal está comprometido a proteger a la industria privada y a los consumidores eliminando este tipo de envíos de nuestro comercio.”
Más allá de la pérdida económica, la venta de bienes falsificados puede trasladar ganancias ilícitas a una red que sustenta delitos de diversa índole. Asimismo, la introducción de materiales prohibidos y prácticas laborales abusivas pone en riesgo la salud pública y la seguridad nacional.
La CBP continúa ejecutando su programa de cumplimiento de derechos de propiedad intelectual con vigor, buscando salvaguardar la innovación y la competitividad de las empresas estadounidenses frente a la competencia desleal.