Sin embargo, a las 7:05 a.m., un SUV de la Oficina de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE) dejó de lado el flujo habitual del tráfico y se acercó al centro de aprendizaje. Testigos cercanos describen cómo el vehículo siguió al coche del personal hasta la puerta del edificio, y luego, con una rapidez que sorprendió a los presentes, entró en el interior, donde niños y niñas se encontraban en sus actividades matutinas.
Según la grabación difundida por la propia escuela, dos agentes de ICE retiraron a la docente del aula, llevándola en un momento de tensión que dejó a los niños asustados. La imagen volvió a difundirse en redes sociales y fue denunciada por familiares de los pequeños.
El representante del Congreso, Mike Quigley, D‑Illinois, señaló en una conferencia de prensa que “no existía una orden judicial que respaldara la acción de los agentes”. En declaraciones a la prensa local, el abogado Adam Gonzalez, miembro del equipo de respuesta rápida, añadió: “Esto es un terror absoluto. ¿Por qué una docente está en un centro de cuidado infantil a las 7 de la mañana? No es correcto, no es lo que representa nuestra comunidad”.
El concejal Matt Martin, quien fue informado de manera inmediata, describió la escena como “violenta” y criticó la falta de justificación para la intervención dentro de un espacio destinado a la seguridad infantil. “ICE siguió a la docente y la detuvo dentro del centro. Aun con un niño presente, no se consideró la prioridad de proteger a los menores”, explicó.
En respuesta, la asistente de la Administración de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, explicó que la operativa tenía como objetivo “detener a una alienígena ilegal de Colombia que había sido perseguida por agentes federales”. Según la declaración oficial, la docente y un hombre fueron perseguidos; el vehículo, registrado a nombre de la docente, se detuvo en un centro comercial, donde ambos huyeron y entraron al centro de cuidado infantil, provocando un riesgo “inapropiado” para los niños.
McLaughlin afirmó que la docente fue arrestada dentro de un vestíbulo y que, al momento de la captura, “mintió sobre su identidad”. Señaló además que la persona que la acompañaba “no conocía al conductor del vehículo” y que “solo la recogió en una parada de autobús”. Los detalles sobre la posible actividad del hombre que condujo el coche aún no han sido revelados, según la agencia.
La representante Delia Ramirez, D‑Illinois, sostuvo que había captado imágenes internas de la intervención que contradicen la narrativa de la agencia. “Ella decía que tenía papeles y documentación, pero los agentes no hicieron caso”, comentó. Una madre de una alumna, Mary Lou Moctezuma, recordó que la docente se mostró desesperada y que la fuerza empleada fue “excesiva y sin motivo aparente”.
El centro de aprendizaje anunció que permanecerá cerrado hasta el lunes 10 de noviembre. En su comunicado, la dirección destacó que “el personal y la dirección no estaban involucrados en la acción y que no se les había informado previamente”. Se aseguró que las medidas de seguridad se mantendrán para proteger a los niños durante el cierre y que se ofrecerán créditos a los padres afectados.
Mientras tanto, las autoridades locales continúan investigando la situación. Los representantes del Congreso y de la ciudad han manifestado su intención de seguir de cerca el proceso legal y de garantizar los derechos de la docente y de los menores que se encontraban en el centro en ese momento.
