La votación culminó con 13 votos a favor, mientras que China y Rusia optaron por abstenerse, dejando el instrumento con un respaldo mayoritario pero no unanimidad.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó la decisión como “histórica” y enfatizó la necesidad de un “diálogo más intenso” entre israelíes y palestinos. En un comunicado oficial, Herzog manifestó su confianza en que la resolución, junto con los intercambios humanos y las nuevas iniciativas, “conduzcan a un resultado positivo”. Asimismo, hizo hincapié en la urgencia de asegurar el retorno de los rehenes, de los cuales “todavía hay tres cuerpos en Gaza” y que “queremos que regresen cuanto antes”.
El proyecto de la administración de Donald Trump, que inspiró la propuesta adoptada por el Consejo, aborda aspectos clave de la seguridad israelí, la gestión de Gaza y la situación en Cisjordania. Herzog destacó que el plan “se basa en las necesidades de seguridad de Israel y en la manera de manejar Gaza y lo que sucede en Cisjordania”.
La resolución establece la creación de una Fuerza de Seguridad Internacional (ISF) con vigencia hasta diciembre de 2027. Su misión será proteger las fronteras de Gaza con Israel y Egipto, salvaguardar a los civiles y garantizar el flujo de corredores humanitarios, además de capacitar a una nueva fuerza policial palestina.
Durante la última fase de negociaciones, la comunidad internacional ha sido instada a “impulsar reformas, dejar de financiar a terroristas y dejar de fomentar la retórica que envalede” la situación. Herzog reiteró que “solo ha sido posible gracias al presidente Trump” y pidió que el liderazgo palestino “se siente a encontrar nuevas soluciones para nuestra convivencia futura”.
Desde la caída de la frontera en octubre de 2023, Cisjordania ha sufrido ataques continuos, desplazamientos forzados y ataques de intimidación. Según datos de la ONU, al menos mil personas han muerto en actos de violencia israelíes en la región.
