“Quiero que el Papa recorra América Latina y que haga visitas a México, Uruguay, Argentina y Perú”, afirmó el líder de la Iglesia durante una entrevista con los medios. El anuncio se produjo en un contexto de planificación de actividades para el año del Jubileo, donde se enfatiza la importancia de los actos litúrgicos que acompañan a los fieles en su camino de fe.
Con la mirada puesta en su propia historia, el Papa recordó su larga trayectoria en el continente suramericano. Durante más de cuatro décadas, trabajó como misionero y luego como obispo en la provincia de Chiclayo, donde supo que “el país del que proviene” había moldeado su comprensión de la espiritualidad popular.
En cuanto a los viajes concretos, la única visita internacional confirmada a partir de ahora es la que tendrá lugar entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre en Turquía y Líbano. Esta ruta está alineada con la voluntad de su predecesor, el Papa Francisco, quien también había expresado su deseo de visitar esos países.
En la historia reciente, el Papa Juan Pablo II fue el primer pontífice en llegar a México en 1979, y regresó en cuatro ocasiones más. Sus sucesores, Benedicto XVI y el propio Francisco, solo se detuvieron en el país una vez cada uno. Sin embargo, solo Juan Pablo II y Francisco han orado ante la imagen de la Virgen de Guadalupe en la Basílica del Tepeyac, el santuario mariano más concurrido del planeta.
Se destaca que, en 1990, el Papa polaco beatificó a Juan Diego durante su visita, y en 2002 lo canonizó en su última estancia. El Papa Benedicto XVI, en marzo de 2012, viajó a Guanajuato, donde se refirió a Ciudad de México como un lugar que su predecesor había querido visitar, aunque no pudo llegar por motivos de salud.
El Papa Francisco, oriundo de Argentina, cumplió su anhelo de 2016 al rezar en silencio ante la Virgen de Guadalupe, marcando un momento de profunda reflexión para los fieles de todo el mundo. Con la promesa de futuros desplazamientos, la Iglesia parece preparar el terreno para que la fe y la tradición se entrelacen de nuevo en la plaza central de la capital mexicana.