En este contexto, el jueves pasado, el Ministerio de Defensa de Israel reveló la firma de un contrato que marcará un hito en la industria de defensa del país. La intervención se efectuó en el edificio de la cartera, bajo la supervisión de su director general, el señor Amir Baram, y contó con la presencia de altos funcionarios de la industria y del ejército.
La firma comprometió a la empresa de sistemas de armamento Rafael a suministrar un número importante de interceptores para la conocida “Cúpula de Hierro”, un sistema que ha demostrado su eficacia al neutralizar miles de amenazas provenientes de Gaza, Líbano y otras áreas de conflicto. El precio del acuerdo se sitúa en varios millones de dólares, cifra que se amplió gracias al apoyo financiero recibiendo Israel.
El ministro de Defensa, Israel Katz, en su exposición, recaló que la “Cúpula de Hierro” representa uno de los sistemas de defensa aérea más avanzados jamás creados y destaca su papel esencial en la protección del espacio aéreo nacional. El oficial subrayó la importancia de fortalecer las capacidades de defensa frente a adversarios persistentes.
La cuantía destinada a la producción y mejora de los interceptores proviene de un paquete de ayuda estadounidenses valorado en 8,700 millones de dólares; de esta suma, 5,200 millones están específicamente reservados para el fortalecimiento del sistema de defensa aérea. La asociación entre Israel y Estados Unidos se ha consolidado como la pieza clave para el desarrollo de tecnologías de defensa de última generación.
La operación de fortalecimiento ya incluye la implementación de tecnología láser en la defensa aérea, como se evidenció durante la ofensiva contra el grupo Hezbollah en la frontera con el Líbano. Equipos Magen‑Or, con capacidad láser, han logrado interceptar una gran cantidad de misiles y drones con una tasa de éxito notable.
El ministro Katz señaló que el sistema láser es el “arma del futuro” y expresó que la aceleración de su desarrollo y despliegue es una prioridad estratégica. Se espera que la combinación de las “cúpulas” de fuego con la tecnología láser aporte una capa de protección más económica y ágil frente a amenazas simultáneas.
En un momento en que la rivalidad y los movimientos armados en la región siguen en aumento, los esfuerzos de Israel por reforzar su defensa aérea quedaron claramente delineados en esta nueva fase de cooperación y modernización tecnológica.