El fenómeno arrastró a varios deportistas que se encontraban en la zona, sumergiéndolos bajo una montaña de nieve que se extendió hasta la sección inferior de la pista, provocando su cierre inmediato.
Según la Agencia de Prensa de Austria, tres esquiadores resultaron heridos. Fueron trasladados en helicóptero a un hospital de Tirol, donde el grado de sus lesiones aún no se ha confirmado de forma definitiva. La operación de rescate, que movilizó a 250 personas junto con perros de búsqueda y varios helicópteros, continúa en marcha a medida que las autoridades intentan localizar a los demás afectados.
La Federación Internacional de Esquí (FIS) y la Asociación de Protección Ambiental de Tirol (APA) confirmaron que nueve personas fueron encontradas con vida en los primeros minutos de la operación. No obstante, las autoridades siguen en alerta, ya que la densidad de la nieve y la topografía del área dificultan una búsqueda exhaustiva.
El incidente ha resaltado la necesidad de respetar los límites de las pistas y de los sistemas de alerta de avalancha, especialmente en zonas que se consideran de alto riesgo. Los expertos recomiendan que los deportistas se mantengan dentro de los tramos señalizados y que estén equipados con dispositivos de localización en caso de emergencia.
Mientras tanto, las autoridades están evaluando las condiciones climáticas que contribuyeron al deslizamiento, con la intención de ajustar los protocolos de seguridad y prevenir futuros incidentes en la región.