El proceso electoral, supervisado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), contó con la participación de más de seis millones de votantes. Las mesas cerraron una hora antes de lo previsto, lo que permitió a los funcionarios y a los ciudadanos observar el conteo en tiempo real desde sus hogares y desde los centros de votación.
Los resultados preliminares revelan una contienda cerrada entre Nasry Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Según el último corte actualizado por el CNE, Asfura ostenta el primer lugar con 40 % de los votos, sumando 735 703 sobre los 731 527 que obtuvo Nasralla, con 39.78 %. La diferencia de 0.22 puntos porcentuales mantiene la disputa abierta y ha generado expectación tanto entre los partidarios del conservador como entre los del liberal.
La candidata oficialista, Rixi Moncada del Partido Libre, se ubica en el tercer puesto con 19.18 % de los votos, equivalente a 352 836 sufragios. Los dos partidos restantes, con una participación combinada de 1.01 %, sumaron 18 751 votos en total.
En el escenario político hondureño, la calidez del cierre de las urnas se contrapone a la tensión de un proceso electoral que podría redefinir la orientación del país. Mientras los seguidores del Partido Nacional celebran la ventaja inicial de Asfura, los partidarios del Partido Liberal persisten en la hipótesis de que la tendencia podría revertirse a medida que avanza el escrutinio.
El Congreso y las autoridades locales están preparados para asumir la transición de poder el 27 de enero de 2026, cuando el nuevo presidente deberá suceder a Xiomara Castro, líder del Partido Libre. Según fuentes oficiales, el coordinador general del partido es el expresidente Manuel Zelaya, quien fue derrocado en 2009 tras impulsar reformas que la ley impedía.
Los candidatos, sus aliados y la ciudadanía están atentos a que el CNE emita los resultados finales. La expectativa es que la cifra definitiva refleje la voluntad del electorado y determine quién dirigirá al país en los próximos años.
