En una rueda de prensa en Nueva Delhi, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Randhir Jaiswal, subrayó que el país prioriza la seguridad energética de sus 1 400 millones de habitantes, manteniendo una estrategia “consistente y alineada con las dinámicas del mercado global”.
“Nuestro objetivo es garantizar que la población reciba energía a precios asequibles”, afirmó Jaiswal. “Las decisiones de compra son responsabilidad de las empresas privadas, que operan según las condiciones de oferta y demanda internacionales”.
La declaración llega justo después de la visita del presidente ruso Vladímir Putin a Nueva Delhi, donde se ofreció al país envíos ininterrumpidos de combustible como parte de una alianza estratégica.
Estados Unidos, por su parte, ha intensificado las sanciones contra la importación de petróleo ruso. En agosto, Washington impuso aranceles de hasta el 50 % sobre productos indios, acusando a Nueva Delhi de actuar como “puerta trasera” para evadir las restricciones occidentales.
Desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022, la India ha emergido como el mayor importador de crudo ruso por vía marítima, cubriendo aproximadamente un tercio de su demanda total con precios reducidos.
El gobierno indio ha desmitificado la acusación de que su política energética se basa en criterios políticos. Según Jaiswal, las decisiones de compra se fundamentan en la necesidad de asegurar el suministro y no en apoyos a cualquier régimen.
El portavoz también destacó que la relación comercial con Rusia se sustenta en acuerdos de largo plazo donde la India actúa como socio estratégico, aprovechando la disponibilidad y el precio competitivo del crudo ruso.
Con la situación geopolítica en constante evolución, la India sigue manteniendo su posición, enfatizando que la prioridad sigue siendo la estabilidad de precios y el acceso continuo a la energía para su población.
Mientras tanto, los mercados internacionales continúan monitoreando de cerca las repercusiones de las sanciones estadounidenses y las negociaciones bilaterales que podrían afectar la cadena de suministro de petróleo en la región.