El complejo residencial Wang Fuk Court, compuesto por 19 torres de apartamentos de altura media, se convirtió en el epicentro de la tragedia. La estructura, que albergaba a más de 2,000 inquilinos, fue escenario de un fuego que se propagó con una velocidad alarmante, dejando a los residentes sin refugio ante la vorágine de llamas.
Según la policía, la causa del incendio está ligada a los andamios de bambú instalados para obras de mantenimiento, los cuales estaban cubiertos por mallas plásticas. Estos materiales, lejos de cumplir con los estándares de resistencia al fuego, actuaron como combustible, acelerando la propagación del fuego por las fachadas y techos de las torres.
En una conferencia de prensa el martes, el comisionado de policía Joe Chow confirmó que el saldo de víctimas ha ascendido a 160 fallecidos, después de que se identificara un nuevo cuerpo y se determinara que un conjunto de restos pertenecían a dos personas distintas. Además, seis personas siguen oficialmente desaparecidas.
De los 160 fallecidos, 120 han sido confirmados mediante pruebas de ADN y huellas dactilares. La identificación de los demás se mantiene en curso mientras las autoridades continúan con los análisis forenses en las distintas áreas del complejo.
Las investigaciones han llevado a la detención de 15 personas sospechosas de homicidio involuntario. Se presume que los acusados están vinculados a la gestión de las obras de mantenimiento y a la falta de cumplimiento de las normas de seguridad contra incendios.
Para garantizar una investigación exhaustiva, el gobierno de Hong Kong anunció la creación de un “comité independiente” liderado por un juez. Este organismo se encargará de revisar las causas del incendio, evaluar las responsabilidades de las empresas implicadas y proponer medidas preventivas para evitar que se repita un suceso de esta magnitud.
El caso ha puesto de relieve la urgente necesidad de revisar y reforzar las regulaciones de construcción en la región, especialmente en lo que respecta a la utilización de materiales inflamables y la supervisión de obras en edificios civiles. La comunidad local y los organismos reguladores han llamado a una reforma integral que incluya inspecciones regulares y la actualización de los códigos de seguridad.
Mientras tanto, las autoridades siguen trabajando para localizar a las personas desaparecidas y proporcionar información actualizada a las familias afectadas. El gobierno ha prometido mantener a la ciudadanía informada sobre los avances de la investigación y las medidas que se implementarán para mejorar la seguridad de los residentes en el futuro.