La causa principal: la represión de derechos humanos y la utilización de los territorios del país como vía para la invasión de Ucrania.
En medio de este contexto, el secretario de Estado de EE. UU. de Relaciones Exteriores, John Coale, llegó a Minsk para reunirse con el jefe del gobierno bielorruso. La visita, que se extendió desde el viernes hasta el sábado, incluyó conversaciones con el propio Lukashenko, a quien el enviado estadounidense describió como “muy productivo” según la agencia estatal bielorrusa Belta.
En su intervención ante la prensa, Coale afirmó que el proceso de normalización entre ambos Estados está “pasando de tímidos pasos a pasos más seguros”. De acuerdo con la información provista por la propia embajada de EE. UU., los dos interlocutores acordaron la liberación de 123 presos políticos, incluidos los opositores locales y figuras internacionales de derechos humanos, y el levantamiento de ciertas restricciones sobre la exportación de potasio, una materia prima estratégica en el mercado mundial.
Este nuevo marco también contempla la apertura de canales de diálogo sobre la crisis rusa en Ucrania y el escenario político venezolano, donde Lukashenko y su homólogo ruso, Vladimir Putin, mantienen una relación de amistad que según Coale “puede servir de vía de coordinación” ante los asuntos de seguridad regional.
Con la relajación de las sanciones sobre el potasio y la reducción de restricciones de exportación, las empresas bielorrusas podrán acceder nuevamente a mercados occidentales, lo que se traduce en un posible impulso económico para el país, con la expectativa de que dicha mejora se aplique a áreas tan críticas como la minería y la agricultura.
El anuncio, que se hizo público poco después de la visita de Coale a Minsk, llegó al mismo tiempo en que la embajada de EE. UU. reiteró que el objetivo es “fortalecer la relación” y que los pasos dados apuntan a un “camino de progreso”, señal que la administración norteamericana mantiene para las próximas negociaciones diplomáticas con el régimen de Lukashenko.