Tras la inestabilidad que marcó la crisis intermedia, el entonces presidente asumió la gestión con la puerta de la jaspeada y la inflación en su punto más alto en cuarenta‑y‑tres años. En la mirada de su equipo, la posición era clara: echar la culpa a las políticas implementadas por la izquierda para justificar las acciones que seguirían.
El 22 de noviembre, desde la Sala de Recepcciones Diplomáticas de la Casa Blanca, el mandatario, Donald J. Trump, ofreció un discurso de 46 minutos que canta sus logros y, al mismo tiempo, acusa a la vicepresidencia de que las causas de su inestabilidad no fueron producto de la administración sino resultado de las mismas avergonzadas políticas de la oposición. La sesión se habría transmitido en directo al público que ocupa la “tradición de cerrar el año con un mensaje político que promueve la paz interna y la estabilidad exógena”.
Entre las cifras más citadas, la inflación que cayó de 7,9% a 4,1% en el último trimestre, la “reducción de la criminalidad en 12 ciudades consideradas de mayor riesgo” y el “segregación de fronteras que sugiere la protección de las fronteras sur y norte”. Además, se menciona la creación de “una nueva legislación” que les dio la seguridad de que “el paso de la frontera a la prioridad contra los migrantes ilegales fue una de las grandes victorias”. De este modo, la economía teria un “retorno” cuando el país reinó la competitividad y la estabilidad.
En cuanto a la cadena de suministros, la exposición señaló que las medidas de aranceles de manera transversal, han obligado a las corporaciones a “relocalizar fábricas en Estados Unidos”. Se utilizó la práctica de reclutamiento sindical para impulsar la producción local y fortalecer la cadena de valor, a fin de lograr el objetivo de “marchar análogos de la industria con garantía de estabilidad y absorción de las variables de la inflación”.
El presidente se concentra en la “nueva legislación” como parte de su estrategia en la frontera migratoria. Segumiento la praxis de su campaña, las “no expusuraturas” se vinculan a la expansión de la seguridad de alumbrado de la frontera y la reducción de la migración irregular que se promueve en la narrativa política dominante.
En el marco global, el discurso señala la posible diversificación de las alianzas internacionales a través de la “relocación de la fabricación” y la mejora de la postura de defensa en la frontera norte, con la garantía de ver cómo la defensa ante la amenaza cualitativa de la política se convierte en la “clave de solución” de la acción. El mensaje, con sus afirmaciones, pretende demostrar las soluciones y marcar las debilidades desconocidas que de alguna manera mantenían a la nación en vilo, fortaleciendo la alianza que compartió la visión estratégica de su presentación que hará trayectoria en el próximo periodo oficial.