Según Lubinets, las autoridades rusas arrestaron ilegalmente a los residentes de la aldea de Grabovske el jueves, sin darles acceso a comunicación ni condiciones adecuadas. Al día siguiente, los trasladaron a territorio ruso.
El defensor del pueblo también hizo un llamado a los ciudadanos ucranianos, advirtiendo sobre los peligros de permanecer en zonas de combate y enfatizando que la evacuación representa una oportunidad para salvar vidas. La Dirección General de Comunicaciones de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó que las tropas rusas cruzaron la frontera cerca de Grabovske y tomaron el pueblo, llevando a los civiles, en su mayoría personas mayores que habían rechazado la evacuación, a Rusia.
Las autoridades ucranianas han señalado que la negativa de estos civiles a ser evacuados no justifica el traslado forzado a Rusia. Además, la situación en la región de Sumy ha empeorado, y las autoridades locales han evacuado a más de 30,000 personas, cerca del 84% de la población de ocho comunidades cercanas a la frontera. Sin embargo, aún quedan unas 5,700 personas, entre ellas 38 niños, que se han negado a abandonar sus hogares.