El Comando Sur de EE.UU. aseguró que la embarcación atacada estaba relacionada con operaciones de narcotráfico, aunque no presentó pruebas para respaldar la acusación. En un video difundido en redes sociales, se observa el momento en que el barco es alcanzado por dos explosiones.
El presidente Donald Trump defendió los ataques, afirmando que son una medida necesaria para frenar el flujo de drogas hacia su país y calificó la situación como un "conflicto armado" con los cárteles de narcotráfico. Además de los bombardeos, EE.UU. ha incrementado su presencia militar en la región como parte de una estrategia para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos de narcoterrorismo en Estados Unidos.
Trump también comentó que EE.UU. había "impactado" una instalación portuaria en Venezuela vinculada al tráfico de drogas. En diciembre, la Casa Blanca adoptó una nueva táctica al incautar dos buques petroleros sancionados frente a la costa de Venezuela y perseguir un tercero, lo que provocó que algunas embarcaciones comenzaran a evitar las aguas venezolanas.
Por su parte, Maduro ha insistido en que las operaciones de EE.UU. son un intento de derrocarlo del poder. Las acciones militares del gobierno de Trump han sido objeto de críticas en Estados Unidos, especialmente después de que se revelara que, en el primer ataque de septiembre, dos sobrevivientes fueron muertos en un segundo bombardeo mientras se aferraban a los restos de la embarcación.