El presidente Donald Trump reafirmó este viernes la estrecha relación de su administración con el gobierno interino de Venezuela. Durante un encuentro con altos directivos de la industria energética, el mandatario calificó a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, como una aliada clave y fue tajante sobre la influencia de potencias extranjeras en la región: "No queremos que Rusia esté ahí. No queremos que China esté ahí".Control petrolero y negocios con rivales
Trump defendió la decisión de que Estados Unidos gestione las ventas de crudo venezolano, argumentando que se trata de una medida preventiva para evitar que Moscú y Pekín tomaran el control primero. No obstante, el presidente se mostró abierto a suministrarles el recurso bajo sus condiciones.
"China puede comprarnos todo el petróleo que quiera, allá en Venezuela o en Estados Unidos. Rusia puede obtener de nosotros todo el crudo que necesiten", afirmó ante los petroleros, subrayando que Washington está liderando la reconstrucción de la industria en el país sudamericano.
Seguridad y empleo: el plan para las petroleras
Ante la preocupación de las empresas por la estabilidad en el terreno, el mandatario garantizó un entorno seguro para la inversión. Trump señaló que, si bien habrá personal estadounidense, la fuerza laboral principal será local:
La agenda diplomática de la próxima semana estará marcada por Venezuela. Trump anunció que recibirá a María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, quien viajará a Estados Unidos para saludarlo personalmente.
Al ser cuestionado sobre si su prioridad es la estabilidad o la democracia en el país caribeño, el mandatario concluyó: "Para mí es casi lo mismo. Queremos estabilidad, pero también democracia. Al final, será democracia". Con estas declaraciones, la Casa Blanca deja claro que la reconstrucción de Venezuela es, ante todo, un proyecto de seguridad nacional y dominancia energética para EE. UU.