Las carreteras de Athlone, en el corazón de Irlanda, se convirtieron este sábado en el epicentro de una masiva protesta agraria. Cientos de tractores bloquearon las rutas en señal de rechazo al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, apenas un día después de que los Estados miembros dieran luz verde al proyecto pese a la resistencia de Dublín.El temor a la carne "barata"
El principal motor de la indignación es el impacto económico. Los productores irlandeses denuncian que el pacto permitirá la entrada de 99 mil toneladas de carne de vacuno provenientes de Sudamérica a precios mucho más bajos, lo que consideran una sentencia de muerte para el mercado local.
Con pancartas que tildaban a la UE de "vendida" y consignas de "Stop Mercosur", los manifestantes exigieron que sus representantes en el Parlamento Europeo bloqueen la ratificación final del documento.
"Es un acuerdo muy decepcionante. Esperamos que nuestros eurodiputados respalden a la comunidad agrícola y lo rechacen", sentenció Francie Gorman, presidente de la Asociación de Agricultores Irlandeses (IFA).
Un frente común en Europa
Irlanda no está sola en esta lucha. El malestar se ha extendido por todo el continente:
Este acuerdo, que lleva gestándose más de 25 años, busca eliminar barreras comerciales entre la UE y los países del bloque sudamericano (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay). Si todo avanza según lo previsto, la firma oficial se llevará a cabo el próximo 17 de enero en Asunción, Paraguay.
Mientras los líderes políticos ven en este pacto una oportunidad histórica para el crecimiento global, el campo europeo advierte que el costo de ser la mayor zona de libre comercio del mundo será el sacrificio de sus propios agricultores.