Madrid ha sido el escenario del último adiós a Philippe Junot, quien falleció esta semana a los 85 años. El francés, cuya figura dominó las portadas de la prensa rosa en los años setenta, saltó a la fama mundial por su romance y posterior matrimonio con la princesa Carolina de Mónaco, una unión que desafió los protocolos de la época.Una vida entre la política y el estatus de 'playboy'
Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, Junot no solo fue el hombre que conquistó a la primogénita de los Grimaldi. Antes de su mediática boda en 1978, desempeñó funciones en la administración pública francesa, incluyendo un paso por el gabinete del Prefecto de Policía de París.
Su matrimonio con Carolina apenas duró dos años, divorciándose en 1980. Sin embargo, la historia no terminó ahí: en 1992, tras una larga batalla legal, el Tribunal de la Rota Romana le otorgó la nulidad matrimonial argumentando "insuficiencia del consentimiento", un capítulo que cerró definitivamente su vínculo religioso con el principado.Negocios, política europea y su refugio en España
Tras su separación, Junot rehízo su vida con la sueca Nina Wendelboe, con quien tuvo tres hijos. En el ámbito profesional, su carrera fue tan variada como su vida social: