En un acto cargado de simbolismo y esperanza para la comunidad migrante, Helena Moreno juró este lunes 12 de enero como la alcaldesa número 63 de Nueva Orleans. Moreno, nacida en Xalapa y criada en Texas, rompe una barrera histórica al convertirse en la primera mujer de origen hispano en dirigir el destino de la ciudad más grande de Luisiana, un estado donde la presencia latina ha crecido exponencialmente en la última década.
Un juramento con respaldo de alto nivel
La ceremonia, celebrada en el Saenger Theatre, contó con una invitada sorpresa que subrayó la relevancia política del evento: la exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris. Harris, quien mantiene una relación cercana con Moreno, fue la encargada de tomarle la protesta, calificándola como una líder "dura y talentosa" necesaria para los tiempos actuales.
Tras el juramento, las felicitaciones no tardaron en llegar desde México. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, celebró el ascenso de su paisana: "Felicito a Helena Moreno por asumir el cargo en una ciudad que la adoptó sin distingo. Reforzaremos los lazos entre Veracruz y Nueva Orleans", expresó la mandataria.
Desafíos bajo la sombra de Trump
El inicio de la gestión de Moreno se da en un contexto de alta tensión con el gobierno federal. Apenas en diciembre, la ciudad fue blanco del operativo "Catahoula Crunch", una serie de redadas migratorias lanzadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Donald Trump.
Ante esto, Moreno fue clara en su discurso inaugural: