En un movimiento que sacude el comercio global, el presidente Donald Trump anunció este lunes una medida drástica para aislar económicamente a Irán. A través de su red social Truth Social, el mandatario decretó que cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Teherán enfrentará un arancel del 25% en todas sus exportaciones hacia Estados Unidos.Un ultimátum comercial definitivo
La orden, calificada por Trump como "definitiva y concluyente", busca asfixiar financieramente al régimen iraní en respuesta a la violenta represión de las protestas civiles, que ya han dejado un saldo verificado de 648 muertes, incluyendo a nueve menores de edad.
Esta medida impacta directamente a los principales socios de Irán, entre los que destacan:
Más allá de la presión económica, la Casa Blanca mantiene un tono bélico. La portavoz Karoline Leavitt confirmó que el presidente no ha descartado el uso de la fuerza, señalando que los ataques aéreos son una opción real para el comandante en jefe.
A pesar de la agresiva retórica pública, Leavitt sugirió la existencia de una "doble cara" en el régimen iraní. Según la vocera, existe un canal diplomático abierto con el enviado especial Steve Witkoff, y aseguró que lo que Teherán negocia en privado difiere significativamente de sus desafiantes declaraciones oficiales.
Con este arancel, Trump pone a la comunidad internacional en una encrucijada: elegir entre el mercado iraní o mantener sus privilegios comerciales con la economía más grande del mundo.