La aviación en Indonesia vuelve a estar de luto tras la desaparición de un avión ATR 42-500 este sábado. La aeronave, operada por Indonesia Air Transport, transportaba a ocho tripulantes y tres funcionarios del Ministerio de Asuntos Marinos y Pesca cuando se perdió su rastro en los radares mientras sobrevolaba una región de difícil acceso.
El último contacto se registró a las 01:17 de la tarde (hora local) en el distrito de Maros, una zona caracterizada por su geografía escarpada. Según el Ministerio de Transporte, el piloto acababa de recibir instrucciones para corregir su alineación antes de que la señal desapareciera por completo.Indicios en la montaña
Las labores de búsqueda se han intensificado tras el reporte de un grupo de excursionistas en el Monte Bulusaraung. Los testigos aseguran haber visto escombros dispersos, pequeños incendios y fragmentos con el logotipo de la aerolínea.
Para llegar al sitio, las autoridades han desplegado un operativo que incluye:
El ministro Sakti Wahyu Trenggono confirmó que los tres pasajeros a bordo eran expertos de su dependencia que realizaban una misión de vigilancia marítima. Este vuelo formaba parte de los esfuerzos del gobierno por supervisar la gestión pesquera en el vasto archipiélago indonesio.La crisis de seguridad aérea
Este incidente ocurre en un país donde la geografía obliga a depender del transporte aéreo, pero donde la seguridad sigue siendo una asignatura pendiente. Solo en septiembre pasado, Indonesia registró dos accidentes de helicóptero con saldos fatales, lo que refuerza las críticas internacionales sobre la laxa aplicación de normas de mantenimiento y control en sus aeronaves.
Por el momento, las condiciones climáticas son estables, pero la densidad del bosque y la inclinación de las montañas representan el mayor obstáculo para confirmar si hay sobrevivientes en este nuevo siniestro.