Fiel a su estilo de hacer negocios, Donald Trump ha puesto precio a la diplomacia mundial. Según estatutos obtenidos por la agencia AFP, la Casa Blanca ha comenzado a dar forma al "Consejo de Paz", un organismo internacional que busca "promover la estabilidad" global, pero bajo reglas que han dejado atónitos a los expertos en política exterior.
La propuesta es clara: cualquier nación que desee un asiento en esta junta estratégica deberá desembolsar la astronómica cifra de mil millones de dólares. Aquellos que paguen esta suma en efectivo durante el primer año, podrán asegurar su permanencia por más de tres años en este selecto grupo.El "Presidente Inaugural" con poderes totales
A diferencia de otros organismos como la ONU, el Consejo de Paz no busca el consenso democrático. Los estatutos establecen que Donald Trump será el líder absoluto con facultades sin precedentes:
Aunque originalmente la junta fue concebida para supervisar la reconstrucción de una Gaza devastada tras dos años de guerra, el documento sugiere que su alcance no tendrá límites territoriales. El plan de paz de Trump para la Franja incluye un gobierno de tecnócratas y el desarme total de Hamás, pero el Consejo parece ser el vehículo para una nueva forma de gobernanza financiera internacional.
Entre los invitados de alto perfil para integrar este directorio se encuentran nombres que generan revuelo: