El Sol ha vuelto a demostrar su poder. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una alerta tras detectar una tormenta geomagnética que alcanzó el nivel G4 (severa) este martes 20 de enero de 2026. Aunque la intensidad se ajustó a "moderada" en boletines posteriores, el fenómeno ha puesto en guardia a operadores de infraestructura tecnológica en todo el mundo.Impacto en la tecnología y comunicaciones
Las tormentas solares ocurren cuando partículas cargadas expulsadas por el Sol chocan con el campo magnético terrestre. Al tratarse de material electromagnético, las principales afectaciones se registran en sistemas críticos:
El aspecto más sorprendente de esta tormenta ha sido la aparición de auroras boreales en latitudes extremadamente bajas. Durante la noche del lunes al martes, el cielo de Grecia, especialmente en Salónica y la isla de Corfú, se tiñó de tonos carmesí y violeta.
A diferencia del verde típico de Escandinavia, estas "auroras mediterráneas" lucen rojizas porque, al estar tan al sur, solo es visible la parte superior del fenómeno, donde las partículas solares chocan con el oxígeno a más de 200 kilómetros de altura. También se reportaron avistamientos en el norte de México y el sur de Estados Unidos.Monitoreo continuo
Los expertos de la NOAA explican que este evento coincide con el pico de actividad del ciclo solar actual. Aunque la alerta bajó de nivel durante la mañana, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la magnetosfera, ya que nuevas eyecciones de masa coronal podrían reactivar las condiciones de tormenta en las próximas horas.