Estados Unidos se prepara para uno de los eventos climáticos más severos de las últimas décadas. La Tormenta Invernal Fern ha comenzado a cubrir dos tercios del territorio continental, extendiéndose por más de 3,200 kilómetros. Los meteorólogos advierten que este sistema no solo traerá nevadas récord, sino una combinación letal de lluvia helada y vientos árticos que podrían colapsar la infraestructura eléctrica de varios estados.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha emitido alertas por sensaciones térmicas que podrían caer por debajo de los -46 °C en las Llanuras del Norte. Sin embargo, el mayor temor radica en el "hielo paralizante":
Se prevé que el pico de la tormenta ocurra entre el jueves 22 y el viernes 23 de enero, desplazándose hacia el valle del Misisipi y el Noreste para el domingo. Las autoridades recomiendan evitar cualquier viaje no esencial, proteger las tuberías contra el congelamiento y asegurar suministros básicos, ya que los apagones podrían durar varios días en las zonas más afectadas.